

Decreto el secreto en mi vida y también el silencio durante el día... y vendré aquí por la noche a gritar, o por la mañana muy tempranito, cuando las hadas aún brillan al pasar... y dejaré que me llenen la piel con chispas de perlados y relucientes sueños... y mentiré por ellas y negaré que existan porque he decretado secreto y silencio... y sólo oirás el eco, el murmullo, el rumor y el resplandor de los latidos del Universo, muy dentro de tu corazón... y el mio...
SEGUNDO PELLÍZCO... UN DÍA MARAVILLOSO SE ACABA...
TERCER PELLÍZCO... EL CORAZÓN SE SALE DE SU SITIO.
CUARTO PELLÍZCO... EL UNIVERSO ENTERO ABRAZA TU SOLEDAD.
Espero que te haya gustado el regalo.
En breve, mucho más...
Laia.
Todos hemos sido esclavos alguna vez.
Todos nos dejamos esclavizar en ocasiones...
Todos, alguna vez, dejámos salir del alma los tristes lamentos del dolor...
El dolor que rompe y destroza lo que sientes y lo que vives...
El dolor que revienta la piel de aquellos a quien amas...
¿Te crees que esos tiempos ya pasaron?
Gracias por estar ahí... a algunos os conozco, por eso se que os quiero... no sufráis por mi porque puedo con ello... esto me hará más fuerte y más grande... me hará más humana y más sabia y, cuando llegue la hora de marcharme, de alguna manera todo eso me ayudará...
Proclamo a los cuatro vientos que un día amé a un hombre al que le otorgué mil virtudes y gracias... ¿para qué voy a gritar después, que ni tenía virtudes ni tan siquiera gracias?
Laia.
Agua para la tierra de mi vida... para los barros secos que no pueden modelar nada... para las flores del alma que no pueden brotar por miedo...
Agua, agua para refrescar los surcos de mi vida, los que quieren enseñarme donde posar el pie y sólo pueden hundirse más y más al terminar el día caluroso y sofocante, que pide agua...
Laia.
Amig@, no sé quién eres... pero escribo para tí... hoy vengo a invitarte a una copa... ¿de agua? Pues de agua... ¿ron? ¡Sea!
He pasado un buen día. He recuperado durante un agradable rato algunas cosas del pasado, como el reír, el jugar a las cartas, el charlar con amigos de los que no me tratan mal... ver a SeñorSíSeñor riendo y charlando como "antiguamente" y también recordar a personas que ya no están y anécdotas de hace muchos años...
Después hemos vuelto a casa y, ya en el camino, se ha hecho el silencio de nuevo...
Tiene narices la cosa, yo soy la que sufre a lo tonto durante treinta años y es él que se muestra cansado, agotado y resentido...jajajajaja
Hoy he pasado un buen día. Todo lo demás hoy, no importa.
Laia.
Vendré aunque sepa que no hay nadie al otro lado. Escucharé con atención lo que me dice el silencio para saber cómo transmitirte lo que siento. Miraré como una niña... lloraré como lo hace una niña... esperaré con la inocencia de una niña... ¿Acaso no lo soy? ¡Mamá! ¡Cobíjame el alma que la tengo herida! Si me miro a los ojos puedo reconocer el miedo. |
Te estoy esperando a tí, para que me leas con cariño aunque no sepas quién soy. Te espero, porque espero la esperanza del que se siente escuchado cuando grita desde la noche... Te espero, para contar con más ahínco las cosas que quiero contar... Te espero mientras escribo el secreto que he decretado y lo hago, desde el silencio... Te espero y cuando te espero, voy escuchando tus pasos lentos y cautos... ¡Te espero! No tengas miedo de mi, acercate y escucha el murmullo de mi vida... compartelo y díme lo que sientes... |
No me hables. No me mires. No me toques. Olvíame si puedes y déjame beber la vida. No me toques, no me hables, ¡no me mires! No rompas el cristal tallado donde está la sangre que me ha de dar la vida... Tu cuerpo y mi cuerpo nacieron para encontrarse y después, quizás, para mantener el recuerdo de aquel hecho, doblado en algún poro de la piel. No me mires, porque la ilusión anida en mí aunque sé que no puedes verme. No me hables, porque ya sabes que tu código y el mio son incompatibles. No me toques, te lo suplico. Porque tu cuerpo y el mio, nacieron para encontrarse... |
¡No puedo respirar! ¡Ayúdame! Tú puedes... ¡Me ahogo! No puedo soportar la suciedad. La mierda del alma. La mierda que se lleva dentro. ¡Auxilio! Caminemos hacia el AMOR. ¡Aire! Compromiso y AMOR. Párate y piensa en la suciedad que llevamos dentro... |
Tira la piedra de hoy,
olvida y duerme. Si es luz,
mañana la encontrarás,
ante la aurora, hecha sol.
Dormido, nuestro cuerpo
es el ancla
que nuestra alma deja
en el fondo del mar de nuestra vida.
Luna! Corona de una testa inmensa, que te vas deshojando en sombras gualdas! Roja corona de un Jesús que piensa trágicamente dulce de esmeraldas.
!Luna! Alocado corazón celeste ¿por qué bogas así, dentro de la copa llena de vino azul, hacia el oeste, cual derrotada y dolorida popa?
Luna! Y a fuerza de volar en vano, te holocaustas en ópalos dispersos: tú eres tal vez mi corazón gitano que vaga en el azul llorando versos!...