
Laia.Decreto el secreto en mi vida y también el silencio durante el día... y vendré aquí por la noche a gritar, o por la mañana muy tempranito, cuando las hadas aún brillan al pasar... y dejaré que me llenen la piel con chispas de perlados y relucientes sueños... y mentiré por ellas y negaré que existan porque he decretado secreto y silencio... y sólo oirás el eco, el murmullo, el rumor y el resplandor de los latidos del Universo, muy dentro de tu corazón... y el mio...

Laia.
Que la LUZ, el AMOR y la FUERZA nos acompañe cada día en nuestras vidas para poder vivirla con honestidad, humildad, alegría y mucho entusiasmo y esperanza para sobreponernos al tropiezo y maltrago... SEGUNDO PELLÍZCO... UN DÍA MARAVILLOSO SE ACABA...
TERCER PELLÍZCO... EL CORAZÓN SE SALE DE SU SITIO.
CUARTO PELLÍZCO... EL UNIVERSO ENTERO ABRAZA TU SOLEDAD.
Espero que te haya gustado el regalo.
En breve, mucho más...
Laia.
Todos hemos sido esclavos alguna vez.
Todos nos dejamos esclavizar en ocasiones...
Todos, alguna vez, dejámos salir del alma los tristes lamentos del dolor...
El dolor que rompe y destroza lo que sientes y lo que vives...
El dolor que revienta la piel de aquellos a quien amas...
¿Te crees que esos tiempos ya pasaron?
Y puede que no vivan en estas casas...
Lo debí colocar en una posición de compromiso y no fui consciente de ello. El caso es que, después de la gran bronca de hace una semana, en la que le acusé y le chillé casi todo lo que necesitaba decirle, he conseguido que quiera ir a baliar. SeñorSíSeñor me ha aceptado ir a probar, a ver si podemos bailar juntos. Me costó, ¿eh? porque en principio empezó a chillar y a amenarme con que, como iba sin ganas y a disgusto no se hacía responsable de la cara que iba a poner y la poca disposición con la que contaba. Ante esto, le dije que si acaso me estaba diciendo que, como era un niño malcriado e iba enfadado a una actividad a la que se veía forzado a aceptar, me podía montar un lío temendo delante de las demás parejas... a lo que me contestó que no, que no. Entonces, ¿a qué te refieres?. Y concluyó diciendo que, como mucho, se comprometía a intentarlo. Y, como me pareció la mejor de las cosas que ha dicho en los últimos tiempos: plantear el hecho de intentarlo, me sentí por primera vez en mucho tiempo, ante una persona responsable. Ya te iré contando lo que vaya pasando. De momento, hasta después del viaje a Jordania no empezamos. Después de las fiestas del primero de noviembre.
Los días pasan despacio pero de forma intensa. Salgo a discusión por semana y a veces, dos. La vida pasa, ya lo creo y de qué manera... hasta que el último minuto nos despida hasta la próxima... porque creo en la reencarnación y creo en el karma... todo esto es "por algo" sin duda... pero no hace que duela menos porque, en lugar de aprender a desprenderme de lo material, me aferro más y más al egoísmo de la posesión y la meta conseguida... cuando lo que importa no soy yo, ni él y tampoco tú pues, lo importante es el TODO en el que estamos inmersos y el plan trazado que debemos cumplir y que es desconocido por nosotros en este momento...
No tengo pruebas irrefutables... no puedo ofrecer mi mano derecha en pos de una verdad... pero le he gritado y le he acusado, le he dicho mil cosas y le he demostrado que no tiene por qué ir contra mi... que no tiene que buscar excusas para enfadarse conmigo, porque llevo mucho tiempo mirando para otro lado y sólo quiero que no me ponga en evidencia, que no me humille, que me tenga en cuenta para poder llevar una vida tranquila y sin altibajos, para no dar a nuestras hijas un motivo más para sufrir. Estuvimos seis horas hablando, discutiendo, peleando, chillando, llorando, suplicando, explicando, buscando, despreciando... y mintiendo... no puedo demostrarlo pero estoy segura. Ahora, varios días después, sigo intentando remontar esta situación pero, la frialdad está ahí palpable y materializada en una mirada que no existe, en una respuesta que no llega, en una mano que no acaba reposando en un hombro, en una sonrisa que no florece... porque falta interés...
No me quiero ir y vuelvo una vez más porque necesito consuelo... pero puedo con ello, en serio... incluso cuando pienso que, cuando estoy delante de "ella", "ella" sabe más de mi vida que yo misma. Que recibe sus caricias y sus palabras de atención y dedicación.
Gracias por estar ahí... a algunos os conozco, por eso se que os quiero... no sufráis por mi porque puedo con ello... esto me hará más fuerte y más grande... me hará más humana y más sabia y, cuando llegue la hora de marcharme, de alguna manera todo eso me ayudará...
Proclamo a los cuatro vientos que un día amé a un hombre al que le otorgué mil virtudes y gracias... ¿para qué voy a gritar después, que ni tenía virtudes ni tan siquiera gracias?
Laia.
Tengo que sobreponerme a todo esto. Ya le puedo dar respuesta a mis preguntas, ahora se entiende todo. Ya no voy a cerrar más los ojos. Ya no voy a fantasear más con el romántico sentimiento de amar a alguien... un día le amé, sí. Hoy, no le reconozco. Lleva años haciendo lo que quiere. Y ahora, me toca a mi.
Sí, hoy vengo a que me dés un abrazo, amig@.
la nunca... pero, se comporta como si mitificara, idializara las cosas de su juventud es decir, sus ideas de lealtad y sus conceptos de justicia y gratitud, los que utiliza hoy en día de una forma absurda... ya que es evidente cada minuto de mi vida que, en realidad, sus criterios desproporcionados y descabalados en la realidad actual me hacen sufrir, me hieren, me machacan... él no es consciente de que esos conceptos son preciosos, por eso son ideales que mueven el mundo pero, las personas cambiamos y debemos adaptarnos a las nuevas situaciones para acomodar, para canalizar aquello que hemos de compartir con otros, ¡y ni te cuento! si se trata de tu pareja... entonces, el compromiso y la responsabilidad aún es mayor...
sabe igual porque el pan es pan, el vino es vino y curamos unas longanizas que quitan el hipo... donde sus calles reflejan tus zapatos cada vez que pisas el empedrado y sus escaparates compiten por ser más bonitos y creativos... unas calles de veranos alegres llenas de flores y sombras donde dejar el sombrero y "echar" el rato, mientras el sonido de alguna radio olvidada se mezcla con el silencio de la siesta... las calles del lugar donde nací en otoño lucen doradas y acogedoras al principio, después reflejan el brillo precioso de la lluvia y acaban acurrucándose contigo en la cama... las calles del lugar donde nací, en primavera, suenan a niños jugando con el babi a rallas y a zapatos recién estrenados... en invierno, mi pueblo es el sitio más maravilloso del mundo. Sus luces rutilantes, sus farolas ancestrales, sus bancos de piedra, sus piedras viejas, sus árboles centenarios, sus tradiciones milenarias, sus chimeneas olorosas, sus níscalos sabrosos de secretos alrededores... sus gentes y sus plazas... sus sonidos y sus colores... sus "paseos" y sus huertos, sus viejos parlanchines y tiernos, sus jovenes esperanzas... todo se envuelve de invierno y calma...
Sí, aún puedo recuperar mi vida para disfrutar lo que me queda, sea lo que sea, que ya será poco si lo comparo con lo que ya he vivido... ¡qué pena!
Estoy empezando a vivir otra vida. Sí, ya lo sé... ya se que lo llevo diciendo algún tiempo pero es que, es la verdad. Cada pocos días todo cambia. Y ahora, estoy inmersa en un nuevo giro de mi vida, de mi historia... le dije hace unos días a SeñorSíSeñor después de una discusión que, basándome en el mensaje que él me transmitía con sus palabras y comportamiento severo e intransigente y puesto que no puedo ser ese ser sumiso que le honre desde el silencio y le rinda pleitesía con una sonrísa de agradecimiento, que, hasta que no me necesite para algo, que él haga su vida que yo haré la mia. Al princio, durante un rato, reaccionó intentando chantagearme haciéndose la víctima medio mareada de un culebrón pero, pasados los primeros minutos, todo está transcurriendo como siempre. Él, callado, aguantando estoicamente, desde su punto de vista. Y convencido de que soy nefasta para él. Completamente convencido de que soy mala con él y con su familia y con sus amigos, que tergiverso todo lo que pasa y que malinterpreto lo que sus amigos y familiares me dicen y me hacen porque ninguno me hace nada para dañarme ni ofenderme puesto que todos esos de los que yo me quejo le quieren a él y no harían nada así, que soy yo la que lo complica todo con mi suspicacia... ¿cómo podía estar diciendome todas esas cosas? ¡Pues me las decía! ¿Cómo podía hacer ver que nada había pasado en treinta y un años? ¡Pues lo estaba haciendo! ¿Cómo podía despreciarme tanto? Y muy ofendido y enfadado. Creyendo a pies juntillas que me levanto cada día para hacerle daño, con lo cual, a él no le queda otra que defenderse de mi y de mi manipulación, de mis malos sentimientos y de mi maldad.
Quiero respirar... quiero respirar... quiero respirar... y también quiero reir... reir... reir... y cantar y bailar... sobre todo bailar... pero hoy, he salido a cenar con una amiga, ya te lo he dicho y, aunque me he propuesto no hablar de SeñorSíSeñor, voy a hacerlo...
Hoy he salido a cenar con una amiga. Es viernes. Bueno, era, viernes... he ido a cenar, me he desahogado, divertido incluso, y sobre todo, he tragado y tragado y tragado mil veces este nudo que tengo entre la garganta y el estómago... y, segundos después, vuelve a estar ahí...
Empiezo a respirar con alegría... empieza a respirar la Tierra, empieza el cambio de clima...Agua para la tierra de mi vida... para los barros secos que no pueden modelar nada... para las flores del alma que no pueden brotar por miedo...
Agua, agua para refrescar los surcos de mi vida, los que quieren enseñarme donde posar el pie y sólo pueden hundirse más y más al terminar el día caluroso y sofocante, que pide agua...
Laia.
Hola.Amig@, no sé quién eres... pero escribo para tí... hoy vengo a invitarte a una copa... ¿de agua? Pues de agua... ¿ron? ¡Sea!
He pasado un buen día. He recuperado durante un agradable rato algunas cosas del pasado, como el reír, el jugar a las cartas, el charlar con amigos de los que no me tratan mal... ver a SeñorSíSeñor riendo y charlando como "antiguamente" y también recordar a personas que ya no están y anécdotas de hace muchos años...
Después hemos vuelto a casa y, ya en el camino, se ha hecho el silencio de nuevo...
Tiene narices la cosa, yo soy la que sufre a lo tonto durante treinta años y es él que se muestra cansado, agotado y resentido...jajajajaja
Hoy he pasado un buen día. Todo lo demás hoy, no importa.
Laia.
Te dejo esta canción, querid@ lector, para que entiendas qué llevo dentro, qué me está doliendo... y qué raíz me arrastra hacia otro tiempo...
Tengo el corazón cosido por mil sitios pero, declaro solemnemente que, tanto él como yo, somos inasequibles al desaliento... y doy gracias por haber sabido coser cuando he tenido que hacerlo... y doy gracias porque, cuando yo no podía, había alguien que lo hacía... y doy gracias por tener hilo, a veces de cualquier color para coser... y aguja adecuada con la que poder hacer el remiendo... En realidad, doy gracias por todo, porque todo, me ha traido aquí, a este punto doloroso que me está enseñando a fabricar serenidad y equilibrio...
Un ramo limpio, inmaculado y sencillo para celebrar y premiar mi vida... la que no conoce nadie... la que nadie ha compartido... Un ramo blanco, aterciopelado, fresco y tierno para conmemorar que una noche como esta de hace treinta y un años, dí suelta a mis ilusiones y a mis esperanzas y me llené de entusiasmo y pasión para desarrollar un proyecto vital que resultó ser sólo, un sueño efímero... pero he dedicado mi vida a ello y, aunque no lo he conseguido, aprenderé a sentirme feliz por lo que he hecho... ahora, tengo que aprender a ser YO de nuevo... después, vendrá todo lo demás...
Como el humo bien dirigido, voy a orientar mi vida... despacio y con calma encontraré la técnica que dibuje un bello relieve... el que me guste... y no me fumaré el pitillo... sólo lo utilizaré... Por aquí, por allá... soplando despacio el movimiento lento del propio elemento... aire, tierra y humo...
Bueno, aquí estoy otra vez porque quiero dejar otro regalo para compartir.
Los acontecimientos están al acecho... fíjate... están preparados para echarse encima del incauto que confíe en ellos... para doblegar las ilusiones y las esperanzas... para someter a la alegría de forma contundente...
Aquí tienes, amigo lector, al Serrat de mis sueños, de mis ilusiones, de mis esperanzas, de mis amores... aquí tienes al Serrat que me ayudó a vivir y a buscar... aquí tienes al prototipo de ser humano que marcaba mi vida, mis deseos, mis soledades. Aquí está la persona a la que he visto en numerosas ocasiones y a la que nunca me he atrevido a dirigirle la palabra. Aquí tienes a un hombre del que estuve enamorada... Compré con mucho esfuerzo su LP Mediterráneo que fue mi primer LP y me costó alrededor de veinte duros, los cuales tardé mucho tiempo en ahorrar. Ví sus películas, compré sus cancioneros y me aprendí todas sus canciones, compraba las revistas y libros donde salía él, le escribí pidiéndole un autógrafo y me lo mandó pero, en una de las mudanzas familiares se perdió... en fín , él no lo sabe pero ha compartido mi vida desde que lo oí por primera vez en Radio Barcelona. Te dejo algo que pertenece a mi memoria más honda y emotiva y lo comparto contigo, aunque es muy posible que no puedas entender de qué te hablo y te lo voy a dejar en dos versiones, las dos originales pero las dos diferentes y con cargas emotivas distintas.
| Vendré aunque sepa que no hay nadie al otro lado. Escucharé con atención lo que me dice el silencio para saber cómo transmitirte lo que siento. Miraré como una niña... lloraré como lo hace una niña... esperaré con la inocencia de una niña... ¿Acaso no lo soy? ¡Mamá! ¡Cobíjame el alma que la tengo herida! Si me miro a los ojos puedo reconocer el miedo. |
| Te estoy esperando a tí, para que me leas con cariño aunque no sepas quién soy. Te espero, porque espero la esperanza del que se siente escuchado cuando grita desde la noche... Te espero, para contar con más ahínco las cosas que quiero contar... Te espero mientras escribo el secreto que he decretado y lo hago, desde el silencio... Te espero y cuando te espero, voy escuchando tus pasos lentos y cautos... ¡Te espero! No tengas miedo de mi, acercate y escucha el murmullo de mi vida... compartelo y díme lo que sientes... |
| No me hables. No me mires. No me toques. Olvíame si puedes y déjame beber la vida. No me toques, no me hables, ¡no me mires! No rompas el cristal tallado donde está la sangre que me ha de dar la vida... Tu cuerpo y mi cuerpo nacieron para encontrarse y después, quizás, para mantener el recuerdo de aquel hecho, doblado en algún poro de la piel. No me mires, porque la ilusión anida en mí aunque sé que no puedes verme. No me hables, porque ya sabes que tu código y el mio son incompatibles. No me toques, te lo suplico. Porque tu cuerpo y el mio, nacieron para encontrarse... |
| ¡No puedo respirar! ¡Ayúdame! Tú puedes... ¡Me ahogo! No puedo soportar la suciedad. La mierda del alma. La mierda que se lleva dentro. ¡Auxilio! Caminemos hacia el AMOR. ¡Aire! Compromiso y AMOR. Párate y piensa en la suciedad que llevamos dentro... |
Tira la piedra de hoy,
olvida y duerme. Si es luz,
mañana la encontrarás,
ante la aurora, hecha sol.
Dormido, nuestro cuerpo
es el ancla
que nuestra alma deja
en el fondo del mar de nuestra vida.
Luna! Corona de una testa inmensa, que te vas deshojando en sombras gualdas! Roja corona de un Jesús que piensa trágicamente dulce de esmeraldas.
!Luna! Alocado corazón celeste ¿por qué bogas así, dentro de la copa llena de vino azul, hacia el oeste, cual derrotada y dolorida popa?
Luna! Y a fuerza de volar en vano, te holocaustas en ópalos dispersos: tú eres tal vez mi corazón gitano que vaga en el azul llorando versos!...