¿Oyes el sonido profundo de la propia vida?

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domingo, 3 de junio de 2012

A las cinco de la mañana...


Anoche, cuando ya llevaba unos minutos leyendo en la cama y me disponía a dejar el libro para responder a la llamada de Morfeo, me entró un mensaje al teléfono móvil. Era de la hija de una amiga muy querida fallecida hace unos años. Me decía que estaba sentada en el coche, delante de ugencias del veterinario. Sin saber qué hacer. Acababa de morir uno de sus gatitos. Y ya es el segundo en pocos meses. De repente, el animalito se había caído de lado contra el suelo y, muy frío, no reaccionaba a nada.
Estuvimos hablando algo más de una hora. Bueno, más que hablar, escribir, a través del whatsApp, que es gratis. 
Qué dolor. 
Qué tristeza.
Qué soledad.
Qué pena verla tan sola, delante de una consulta a las cinco de la mañana y llorando por su gatito.
Y es que, antes de éste, como ya he dicho, se le murió otro hace unos meses.
Y, cuando su madre estaba agonizando, la gata más querida por ella, se murió también de cáncer unos días antes.
Y antes de su madre, su hermano también murió en un accidente de coche...
Vaya vida la de esta chica... tiene la soledad del Universo en el alma... pero se deja querer. 
Y yo la quiero. 
El recipiente donde acumulamos el dolor, no tiene fondo.
Hoy han pasado mal día, tanto ella como el último de los gatitos que conoció su madre, porque buscaba a su hermanito por todos lados sin saber que ya no estaba.
Tiene más, pero ya sólo le queda uno de los que mimó su madre.

Laia.

viernes, 1 de junio de 2012

Estoy muy preocupada...

 Empiezo a acostumbrarme otra vez a escribirte por las noches.
Estoy recuperando las ganas de contarte las cosas que pasan en mis días.
Empezaré diciendo que estoy muy preocupada con mis hijas. Sobre todo, con la mayor. Lleva más de dos años y medio en paro y no encuentra trabajo ni para limpiar...
Después de muchos años emancipada, con su carrera, cuidándose y llevando su vida y su casa adelante, tendrá que volver a vivir con nosotros. Porque estamos llegando al límite de la ayuda que podemos darle. Ya no hay más. Lo que habíamos ahorrado para una jubilación más o menos tranquila, se ha acabado. Tendrá que dejar sus cosas en un guardamuebles y, si es muy caro, las tendrá que vender.Y será un drama. Porque, todos nos hemos acostumbrado ya a vivir solos y, tener que negociar a éstas alturas, la cadena de televisión que poner, será duro... por decirlo de una forma amable. Pero el problema fundamental y el que más me preocupa es, lo mal que se sentirá ella cuando tenga que volver. Se sentirá hundida, derrotada, frustrada... a sus treinta y cuatro años. 
Los jóvenes hoy, a causa de la estafa mundial que nos han hecho, se han quedado sin futuro. 
En realidad, todos nos hemos quedado sin esperanzas, sin soluciones, sin oxígeno. Y mientras, los causantes de la estafa mundial, se han ido y se están yendo de rositas... mejor dicho: se les premia con millones de euros o dólares por una gestión nefasta...
Estamos viviendo momentos cruciales que marcarán un nuevo ritmo en la Historia de la Humanidad.
No hay soberanía en los países. Todos vivímos sometidos a los mercados y, los mercados, no entienden de personas. Sólo de dinero y poder.
Somos muchos en el mundo y, para servirles de mano de obra a los poderosos y ricachones, sobramos más de la mitad. 
Hemos dejado que, todo el sufrimiento, toda la sangre y las vidas de aquellos que lucharon por un mundo mejor, se vaya a la mierda. No hemos sabido cuidar la herencia que nos dejaron nuestros antepasados. No hemos valorado en su justa medida el dolor que había detrás de los avances sociales que hoy, con la excusa de una estafa que llaman crisis, nos están quitando con todo el descaro, con toda la prepotencia y el abuso de poder con que los fascistas lo hicieron ayer y lo siguen hacien hoy. Y claro, para redondear bien la actuación, si te quejas, te parten la cara, te dan con una bala de goma, te meten en prisión preventiva o, todo a la vez... sin olvidar que están cambiando las leyes para que la gente no se pueda ni reunir en la calle...

Nos hemos quedado sin el sol... la luz del sol se ha apagado...


Laia.

viernes, 22 de julio de 2011

Una noche más...


Noche oscura de verano otoñal...
Frío en las calles, en las plazas, en el interior de las casas silenciosas.
Frío sin escarcha dentro del alma.
Ojos marchitos.
Labios estrechos, cerrados, cansados, de tanto pedir, de tanto hablar...
Cumbres conquistadas para caer después, en un golpe certero de traición.
Sentimientos anestesiados por el dolor.
Búsquedas postergadas... en beneficio de silencios compartidos.
Esperanzas que se niegan a morir desahuciadas.
Conclusiones que no llegan a buen fin.
Recursos agotados.
Oscura noche.
Calle oscura, donde sólo brilla tenuemente una débil farola, a lo lejos... medio disipada y cansina... aburrida de luchar contra las tinieblas de un corazón solitario.
Breves risas han surcado el camino.
Escuetas palabras han dado fuerza a los días, para difuminarse como el humo de un cigarrillo encendido, que se agota sólo, reposando en el más bonitos de los ceniceros.
Nubes matando luz, asolando alegrías.
Oscuridad.
Silencio.
Dolor.
Aceptación.
Humildad.
La explosión de vida que no llega.
Obcecación.
Noche oscura, una vez más, que vengo a compartirla...

Laia.

Todo un año...


Hola.
Mucho tiempo sin escribir.
Casi un año, lejos de éste rincón secreto...
Los acontecimientos han sido muchos y variados, aunque la mayoría no han sido buenos, ya que no parece posible otra cosa en mi vida...
Debo haber nacido para sufrir, para ser idiota, para no aprender... y mira que pongo empeño en conseguirlo, la verdad.
Cuando operaron a la hermana de SeñorSíSeñor, allá por el mes de septiembre del año pasado, y después varios meses aguantando a su madre, me tuve que rendir ante la situación y, como la hija no quería tener cerca a la madre durante los meses de quimio, me la tuve que volver a traer a mi casa.
Yo sé que la hermana, ante una enfermedad tan grave, se tenía que centrar en ella mísma(ya tiene práctica), para superarlo lo mejor y lo antes posible, pero lo que ellos no saben, es tener la misma consideración conmigo.
El total de tiempo compartido con ella, aguantándola y medio muriéndome, ha sido de: un año entero. Y, después de todo ése tiempo, su hija aún creía que, después de acompañar a la madre a una de sus muchas visitas médicas, me la iba a traer de nuevo... y claro, yo la entiendo, porque tener a un ser tan malo como su madre al lado, no lo quiere nadie... ni siquiera ella, que lleva la herencia en la sangre. Pero, me negué, rotundamente, a que volviera a mi casa y, afortunadamente desde hace dos meses ya no la tengo aquí. Ya no me huele la casa a ella. Ya no me la encuentro por las noches en el pasillo dándome un susto de muerte. Ya no la tengo aquí, inventando historias para ponerme a mal con mis hijas... ya no está aquí, para malmeter entre su hijo y yo. Ya no está aquí, para criticarme y maquinar en mi contra.
No voy a seguir hablando de ella, porque no quiero oscurecer más la noche, sólo diré, a modo de conclusión, que es la persona más mala que conozco.
Una persona mala, es un ser que, a sabiendas de que va a hacer daño, se pasa el día buscando la forma de herir y machacar. Y así es ella. Y así se lo dijo su propio hijo en una discusión que tuvieron, justo la noche antes de dejarla con su hija. Le dijo: "Eres tan mala, que cada vez que abres la boca es para hacer daño"
¡Se lo dijo él!
En fin, le dijo muchas más cosas, todas ellas ciertas. Y yo le advertí a él esa noche, que a casa no volvía. Me contestó, que volvería si hacía falta, a lo que yo respondí: "Pues entonces, será ella o yo" Y él me dijo, tranquilamente, que no lo amenazara. Yo le contesté, que sólo le informaba.
Después se puso a dormir.
A día de hoy, y sólo dos meses después de la liberación de sus asquerosa presencia, SeñorSíSeñor, ya ha olvidado todo lo que pasamos y, poco menos, que la defiende.
Hace unos días me dijo, que tampoco me había hecho tanto la pobre mujer... yo me quedé estupefacta... no me lo esperaba, y pensé: "Claro, como aún respiro..." Aunque, si me hubiera muerto, tampoco hubiera reconocido el motivo, por supuesto...
Bueno, bromas a parte (¿broma?), te diré que me sentía tan mal, que no quería ni levantarme por las mañanas. Cuando abría los ojos, y tomaba conciencia de mi realidad, cuando la oía removerse en la habitación o hablando con el hijo, quería volverme a dormir y no desperar en mil años.
A SeñorSíSeñor le dio un cólico. Y ella ni se enteró, porque en su universo sólo existen ella y sus líos y cotilleos. Pero es que, a las dos semanas de perderla de vista, a mi me dio otro. Se lo he recordado, le he dicho que no olvide lo mal que lo pasamos estando ella aqui, pero me contesta que éso es de la edad que tenemos, que no tiene nada que ver con su madre... y yo creo, que cuando acumulas tantas bilis, tienen que salir para que no revientes.
Lo peor de todo, sinceramente, es que, ella llegó a nuestras vidas cuando estábamos en proceso de superar la infidelidad de SeñorSíSeñor. Cuando ya éramos capaces de hablar, y de hablar con sinceridad y podíamos darnos cariño sin sentirnos agredidos. Yo lo vivía con esperanza, porque me creí de verdad, que la oportunidad que me pidió, la iba a aprovechar y que iba a ser consecuente y coherente. Pero todo ha cambiado. Las secuelas que ha dejado entre nosotros la bruja que lo parió, son insalvables. Y es lógico, porque todo un año sometido a la manipulación de un bicho malo, acaba haciendo mella, aunque no quieras. Y no es que lo justifique, pero lo entiendo. Con una madre así, es difícil ser normal para poder comunicarte.
Aquí estamos, un año más, con la urgencia de playa, familia y barco. Y no entiende que yo no quiera ir. No acepta, que yo no quiera estar con ellos. No considera tan grave lo que me hacen, supone que puedo aguantar aún más. Y por mucho más tiempo.
No sé qué va a pasar. Llevamos dos días discutiendo. Las grietas son cada vez más grandes. Los reproches cada vez más ágrios e inesperados.
Te lo contaré.
Un día vendré, y te lo contaré.

Laia.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Mis vacaciones...

Hola.
Hace unos días ya que volví de las "vacaciones" pero aún no he podido recuperarme...
¿Sabes esa sensación de seguir dentro de un tren antiguo después de mucho tiempo?
Así me siento... sintiendo los golpes de las vías en mis huesos...
Dos meses con mi suegra en casa, dos largos meses. No te puedes imaginar qué significa, cuánto quema, de qué forma te vampiriza... es negativa, es pesimista, es un pájaro de mal agüero. Siempre criticando, siempre quejándose, siempre riéndose de alguien...
Es superior a mis fuerzas.
Sí, ya sé que en éstos casos lo fácil es aconsejar, no escuchar lo que dice. Lo sé, pero es prácticamente imposible. Porque no para nunca, nunca...
Es como un rumor que duele y no cesa jamás.
Los dos meses se acabaron, afortunadamente y, a continuación, mes y medio en su casa.
Ésas han sido mis vacaciones. Con un calor asfixiante, sin poder dormir por las noches.
Allí, en un lugar que podría ser idílico y que algunos que conozco lo llaman "el paraíso", he convivido con SeñorSíSeñor, con su señora madre y con su áspera hermana y su marido. Y, si mal lo he pasado a lo largo de los años a causa de mi suegra, ahora tengo la herencia prolongada en su hija.
Durante mes y medio he sido un ser transparente, invisible... aguantando el intento de manipulación al que me quieren someter. Pero no pueden, y eso genera mucha tensión.
No me hablan, no cuentan conmigo para nada y me entero diez minutos antes de que hay que ir a comprar o a visitar a alguien. Y no sirve quejarme, no sirve pedir que me tengan en cuenta... no sirve, les da igual, siempre estamos en el mismo punto. Siempre.
El relato completo sería interminable y muy aburrido.
Lo resumiré con unas palabras que le dije a SeñorSíSeñor uno de aquellos días insoportables:
"Tiene narices que, a estas alturas de la película y después de más de treinta años, tenga que decir que me trata mejor tu madre que tu hermana. Con todo lo que ha llorado en mis hombros cuando la conocí por el comportamiento de tu madre y ahora ella me hace a mí lo mismo."
Pensaba que, cuando acabara el mes de agosto me vendría a mi casa a olvidar lo pasado y sufrido pero, hete aquí, que me esperaba una sorpresa...
Le han diagnosticado a mi cuñada, cáncer de colon.
Así, tal como suena.
Dentro de unos días le dirán cuándo la operan así que, allí me voy de nuevo en breve. Y, como en octubre estará convaleciente, tendré que quedarme más y más porque, mi suegra (de nuevo ella), que también fue operada de cáncer de mama hace un año, tiene sus revisones y pruebas durante todo ese mes.
No le deseo nada malo a nadie. Pero, me pregunto:
¿Merece la pena aguantar todo esto por un hombre que siempre le tienes que estar recordando que necesitas que te toquen?
Durante todo este tiempo, a pesar de la situación tan desagradable y de la impotencia que sentía, he sido capaz de observar mucho más que de costumbre y analizar ciertas situaciones ajenas a mi persona. Supongo que, el hecho de haber evolucionado interiormente y de sentirme en gran medida al márgen de sus mierdas, me ha ayudado a darme cuenta de que, con la familia que tiene, SeñorSíSeñor no puede ser de otra manera. Bueno, podría si él quisiera pero para quererlo, tendría que reconocer y aceptar una realidad que no está dispuesto a asumir. Su familia es sagrada y punto.
Me siento desfondada, agotada, exhausta... y hay que seguir. ¿O no? Sí, hay que seguir. Por muchos motivos. En realidad, si dejo a un lado el cansancio, no estoy tan mal. Y si lo comparo con años anteriores, estoy estupendamente...
Los recursos que he ido aprendiendo de la mano de Olga, me están ayudando mucho.
Bueno, quería venir a contártelo.

Laia.
P.D. Lo antes que pueda, responderé al comentario que "Otra yo" me dejó en la entrada anterior. He querido hacerlo durante todo este tiempo pero, como sólo disponía del portátil de SeñorSíSeñor, no quería dejar reflejada la dirección de este blog que, como sabes, es secreto.

jueves, 21 de agosto de 2008

¡Que vivan las mujeres!

Cuando aún brilla el sol y a veinticuatro horas de la tragedia de Barajas, no sólo vengo a dejar mis condolencias, también vengo a gritar por las mujeres pues, en los últimos días, algunas han muerto a manos de sus verdugos...

¿En qué mundo de locos estamos viviendo?
¡Que vivan las mujeres!
Gracias Miguel, por tu énfasis y por tu compromiso.
Laia.

Estamos de luto...

Estamos de luto.
Más de ciento cincuenta personas muertas en el accidente de ayer en Barajas.
Mi más sentido pésame a todos los familiares de los fallecidos y los mejores deseos de recuperación para los que han sobrevivido a esta tragedia horrorosa.
Laia.

lunes, 16 de junio de 2008

Hoy lloro por un sueño roto que no es el mio...

Quiero contarte también esta noche que tengo una pena profunda. A mi hija pequeña la ha dejado el novio y, ver cómo está sufriendo me está rompiendo el corazón. Y también, me está removiendo la experiencia de mi hija mayor que pasó por algo parecido y mi propia experiencia. Las mujeres sufrimos eternamente por los hombres. Sí, ya sé que los hombres también sufren... pero pocos son los que entienden de lealtad...
Pongo esta imágen de una bailarina porque mi hija fue una de ellas. Me dijeron que la apoyara porque valía... pero algo pasó, algo que nunca he sabido y lo dejó de repente. Nunca ha querido decírmelo. Nunca he podido averiguar la causa. Pero algo muy duro le pasó entonces. Y ahora, lleva cuatro días llorando por un hombre que le prometió amor, que le pidió que confiara en él... y ella, dejó poco a poco sus temores y sus miedos para acabar herida...
Es mi niña, mi propia sangre... es un trozo de mi vida. Y no puedo evitar llorar por ella.
Yo también tengo mis cicatrices. Mis sueños aplastados uno a uno... espero que, para ella, sea el primero y el último.
Laia.

viernes, 11 de abril de 2008

Más sangre de mujer derramada...

Ayer un hombre mató a su ex mujer y al compañero de su ex mujer, en presencia de su propio hijo de dos años. Ayer, una vez más, la barbarie se hizo sangre en las tierras de España. Ayer,
una mujer más, fue asesinada. Ayer, de nuevo, se materializó la sinrazón
y la locura. Creo, sinceramente lo creo, que los violentos machístas están acorralados y dando sus últimas bocanadas de violencia y agresividad y, lo que está pasando, a mi entender, es prueba de ello. Nunca conseguiremos exinguir totalmente esta lacra pues, jamás, podrémos erradicar el instinto asesino de lo más profundo de la persona pero, sí debemos luchar para evitar más muertes y para ponerselo muy difícil a esos asesinos. Y, el de ayer, después de matar a dos personas delante de su hijo de dos años y de llamar para decir lo que había hecho y de anunciar su propia muerte, se suicidó...
Y yo me pregunto: ¿Por qué no empezó por el final?
Laia.

martes, 1 de abril de 2008

Un día más... un día menos...

Me gusta venir a escribir a este blog secreto... me gusta compartir y sollozar entre las paredes virutales de esta casa, que he hecho con miedos pero con mucho amor... me gusta dejar mis lágrimas sobre esta lámina que, poco a poco, se convierte en cuadro... me gusta escuchar el silencio mientras las teclas van haciendo su trabajo... me gusta pensar que estoy a punto de saber algo bonito, algo intenso y emotivo... me gusta soñar que está a punto de sonar el timbre de la puerta y que, al abrirla, la más grande de las sorpresas me estará esperando...
SeñorSíSeñor, es mediocre, éso ya lo sabemos pero esta noche vengo a decírte que, además, es una vieja y patética réplica de su señora madre y del mundo del que proceden...
¿Cómo he podido estar tan equivocada durante tanto tiempo? ¿Cómo he podido inventarle tantas virtudes y creerlo durante tantos años?
¿Cómo he podido quererle a él más que a mi?
Encima, le tengo que dar las gracias: me está ayudando a dejar de quererle mucho más rápido de lo que hubiera podido hacerlo yo sola.
Anoche, por primera vez en mi vida estuve vomitando. Toda una hora. Sin parar. Hoy me duele el cuello, las mandíbulas, los lados del estómago... y también el corazón, una vez más.
Vino a ver qué me pasaba, vio que estaba vomitando y se fue a la cama. Cuando me recuperé un poco, me hice una manzanilla y me la tomé sorbito a sorbito mientras el estómago se aplacaba. Envuelta en una manta, porque me dio una tiritona, se me fue pasando y, no sé a qué hora, me fui a la cama a descansar...
Hoy, me he sentido algo rabiosa con el mundo. ¿Por qué? No lo sé, la verdad pues, no debería sorprenderme que, después de la bronca del jueves pasado, no fuera capaz de dejar a un lado las rencillas, la soberbia, el rencor y demás orgullos absurdos para acompañarme en un momento tan malo como el que viví anoche...
No es que sea terco, que también, es que, es mala persona. Así sin más. ¿Qué hubieras hecho tú? ¿Le hubieras hecho la manzanilla a tu mujer/marido y le hubieras acompañado o sujetado la mano o la frente? Dá igual. No importa lo que hubieras hecho tú, no te pondré más en el compromiso...
Lo que me importa en este momento de soledad es que yo sí lo hubiera hecho.
Y peor aún es, que yo lo necesitaba.
Y se fue a la cama.
Laia.

sábado, 29 de marzo de 2008

Nueva es la vida, cada día. (325)

Nueva noche de nubarrones en mi alma hecha piltrafa... Nueva esperanza retorcida sobre la alfombra... Nueva aventura porfiada entre caras y cuerpos irreconocidos... Nueva noche encendida en gritos, secretos y silencios... Nueva victoria para el dolor y el desencanto... Nueva piedra contra piedra... Nuevo aroma a hiel y a sangre... Nuevo espacio ganado al vacío intenso de la nada... Nueva estrella y muerta, en el cielo infinito de la eterna espera... Nuevas son las cosas cada día, nuevos los sentimientos que nacen de una sonrísa, nuevos los guiños que le hacemos al amor idealizado... Nuevas mentiras y nuevas amenazas... Nuevas son las soledades que abarcan mis brazos después de cada disputa regalada, ofrecida, ofrendada, dedicada, dirigida y pergeñada desde la ira y la maldad...
Nueva es la vida, cada día...
Laia.

domingo, 23 de marzo de 2008

Una Semana Santa más... (319)

Ya he vuelto. Ya estoy aquí de nuevo. Y me siento cansada y aburrida de tanta mediocridad y de tanta idiotez... me siento hastiada de hipocresía y doblez... me siento hasta el mismísimo moño de ser siempre la "débil" y la que ha de callar y escuchar, la que ha de obrar sin más... me siento
sucia... cuando he llegado a casa, me he puesto bajo la ducha durante dos horas... rezando y pidiendo que me ayudaran a diluir la mierda que traigo, para que se pudiera ir fácilmente por el deságüe... y ahora estoy cansada... muy cansada... pero no tengo ganas de ir a la cama... no quiero ir a la cama...
Será mucho lo que tendré que soportar para mantener esta vida que quiero tener de estabilidad aparente. Para empezar, a la señora madre que parió a SeñorSíSeñor... ufffffff... ¡es que no la puedo aguantar! ¿Te cuento lo último que me ha hecho? Bueno, una de las últimas, una de las que se pueden contar, una de las que se pueden definir con palabras... Verás, nos fuimos de viaje al pueblo de SeñorSíSeñor en estas fiestas de Semana Santa. La casa de sus padres está habitualmente cerrada porque su madre no puede ya vivir sóla así que, desde hace algunos años vive con la única hermana de SeñorSíSeñor a la que paso a denominar desde este momento "laJefa" Cuando llegámos a la casa, ya casi de noche, no me apeteció acceder por enésima vez a uno más de los caprichos de SeñorSíSeñor así que, me negué a ir a buscar a su mamá a casa de su hermanita... cuando entré al lavabo, me senté en el inodoro y miré a mi izquierda y ví, como de costumbre, el armario abierto. Dentro del armario, sobre un montón de toallas y demás enseres típicos del lugar en el que estaba, ví sin mayor interés una especie de bolsito de plático con unas cajas de distintos tamaños, las cuales reconocí rápidamente y sin esfuerzo por el nombre del laboratorio, como cremas para la cara. Miré para otro lado pensando una vez más que, ni naciendo de nuevo cien veces, ni madre ni hija llegarían a alcanzar el gusto por el saber y el estar y por el bien hacer y decir... porque, y esto es un inciso, no tienen delicadeza ni para discurrir que, cerrando el armario el cuarto de baño queda mejor, o bien, que si ponen la bayeta de limpiar los sanitarios dobladita en el hueco del lavamanos, por ejemplo, también queda mucho mejor que dejarlo colgando a la vista y al roce de las toallas cuando te secas la manos... uffff, se creen las mejores de las mejores y sólo son mediocres...
¡Se acabó el inciso!
A la mañana siguiente fuimos a buscar a su madre pues su hermana con el resto de la familia aún tardarían un día más en reunirse con nosotros. La señora madre que parió a SeñorSíSeñor ya estaba preparada con el bolso de mano en el brazo, el equipaje en una mano y el gallado en la otra, muy peinada, con sus mejores ropas y muy tiesa, muy erguida, muy orgullosa de que su príncipe azul montado en su corcel blanco acudiera a rescatarla de los avatares perversos que la obligan a tener que someterse aunque sea poco, pues menuda es ella para callar y respetar a los demás. Pero claro, sólo tiene dos opciones: o vive con su hija, o sea "laJefa" y aguanta a su yerno o, vive con su hijo alias el príncipe azúl más conocido por todos como SeñorSíSeñor y me aguanta a mí... y esto, jejejejejejeje, es otro cantar... pues bien, en cuanto llegámos, ya nos estaba ordenando que nos marcháramos deprisa a "su casa" Y yo, reprimiéndome las ganas de mandarla a la mierda cosa que no puedo ni debo hacer con una anciana por mierda que sea, le dije que se esperara un poquito que nos íbamos a tomar el aperitivo (a un sitio muy cerca de donde vive "laJefa" y muy famoso por "las pulguitas" que ponen de ahumados, anchoas, etc.), cosa que me salió bien porque a mi sobrina le apetecía así que, como enseguida se puso el abrigo, no tuve que pelearme con SeñorSíSeñor para ir a tomar el susodicho aperitivo... ¡claro, él no puede contrariar a mamá, la princesa manipuladora! Pues bien, retomo, nos tomámos el aperitivo, muy rico por cierto, tanto el cabrales como la hueva y me tomé tanto como me apeteció, ¡por una vez! Solidarizándome con mi cuñado y para ayudarlo a conseguir que se tomase dos cervezas, ¡caramba! que hasta para tomarse dos cervezas tiene que darle permiso alguno de "ellos", léase su mujer o sea "laJefa" o SeñorSíSeñor o la señora madre que parió a SeñorSíSeñor... uuffffffffffff...
Bueno, pues llegamos a casa de la señora madre que parió a SeñorSíSeñor... y, al ratito, después de preparar la comida, vuelvo al lavabo, me siento y miro a mi izquierda de nuevo, como la noche anterior y, ¡oh, cielos! observo ante mi perpleja y perpetua sorpresa (siempre me sorprendo, nunca aprendo...) que, el bolsito de plástico donde estaban las cajitas de las cremas de la cara, ha desaparecido... y, sin encontrar una explicación lógica, pues ella no se echa en la cara nada que no sea Nivea, y muy intrigada aunque sospechando lo que había pasado, busqué hasta descubrir el bolsito escondido detrás de un canasto grande donde guarda los retales y demás reliquias del pasado... ¡lo había escondido de mí! Es una impresentable. Siempre lo ha sido. Después de treinta y trés años sigue y sigue... y sigue... y sigue... y sigue... y no se cansa y sigue...
Pues bien, al principio, pensé en callar una vez más y dejar que la cosa quedara como otras tantísimas veces (ésto me la ha hecho también con el dinero, cuando tenían la tienda y escondía de mí el monedero donde ponían lo recaudado) pero, de repente, ¡no me dio la gana! ¡Ni hablar! Salí del lavabo, me fui hacia donde estaba ella y sin más le pregunté: "¿Dónde está el bolsito de las cremas que había en el armario?" Al principio, como respuesta, se hace la despistada, la que no se ha enterado de lo que digo y sigue en lo que estaba... y yo, sigo también: "Que digo, que, ¿dónde está el bolsito de las cremas de la cara que había en el armario del lavabo?" Y por fín me contesta que lo ha puesto encima del canasto de los retales... y le digo: "No, en el canasto no está porque lo acabo de mirar..." y me dice: "Pues se habrá caído..." Y yo pensé: "Ya sabes tú muy bien que no se ha caído ya, ¡que lo has puesto detrás del canasto, lo has escondido para que yo no lo toque!"
En fin... que necesitaba contártelo... y
me sabe mal que, para sentirme yo mejor, tenga que compartirlo contigo pero, no conozco otra fórmula. Por eso he intentado contártelo como si te estuviera escribiendo una novela y, aunque sé que es de las rápidas y de las malas, aquí te la dejo, para que la leas cuando quieras si te apetece o te interesa...
Menuda conclusión o moraleja le podemos sacar a esta historia... qué tristeza de hechos de toda una vida:
La señora madre que parió a SeñorSíSeñor, después de treinta y trés años que hará en septiembre que me casé con su hijo, necesita esconderme las cosas que hay en su casa.
Recapitulando: se lo he contado a su hija "laJefa" hoy antes de venirme a "MI CASA" y ella me ha oído y se ha levantado de la cama, donde estaba, sin duda alguna, para manipularlos a todos diciendo que se encontraba mal... todos han visto que ella ha oído mis palabras, incluído SeñorSíSeñor, y todos se han asustado porque le tienen miedo, pero yo, le he advertido a "laJefa" sabiendo que la señora madre que parió a SeñorSíSeñor me estaba escuchando que, "¡El que la hace la paga y que estoy harta de tantas puñaladas acumuladas y de tantas mentiras y de tanta hipocresía! Y que, ¡para nada! quiero ni siquiera tocar esas cremas de mierda, que se las meta por donde le quepan, que gracias a Dios no necesito tener que robarle nada a nadie." Se han quedado todos muy callados.
Este año he ido mucho mejor, más segura y con las ideas si cabe, aún mucho más claras así que, se acabó. Ya vuelvo a ser yo misma. La sombra de la depresión se está difuminando totalmente. La energía está volviendo a mi... ¡gracias a Dios mil veces!
Anécdota final:
¿Sabes qué? Las cajas de las cremas estaban sin su contenido.
¡Las cajas, están vacías.!
Me lo dijo "laJefa"
Laia.

sábado, 8 de marzo de 2008

Hoy, se llamaba Isaías...

La muerte, vil y despreciable, impuesta por los "NOseresHumanos" que viven en este precioso y único país nuestro que conforma la totalidad de las Comunidades Autónomas, tal como decidímos que se llamaran las distintas regiones y rincones de España hace ya más de un cuarto de siglo, ha vuelto a teñir de dolor y hartazgo cada calle, cada portal, cada plaza, cada ciudad, cada pueblo, cada pedanía, cada barrio, cada escalera, cada casa, cada tienda, cada bar, cada oficina, cada hospital, cada fábrica, cada taller, cada mercado, cada iglesia, cada polideportivo, cada... y así hasta el infinito pues, en cada metro cuadrado de esta piel de toro que tanto queremos, hay mil corazónes llorando de serena y pacífica desesperación...
Los incalificables asesinos, rémora cruel y horrorosa, han vuelto a matar.
NO PODRÉIS CON NOSOTROS.
LA PAZ OS HA VENCIDO.
LA DEMOCRACIA OS HA DERROTADO.
LA HUMANIDAD DE LOS QUE SUFRIMOS VUESTROS ACTOS OS HA GANADO.
Desde aquí, mi humilde homenaje a cada víctima del terrorísmo.
Desde aquí, mi más enérgica repudia a los asesinos.
Hoy, se llamaba Isaías... tenía poco más de cuarenta años, tres hijos y toda una vida por delante.
Laia.

domingo, 2 de marzo de 2008

Mujer... ¡VIVE!












No hay una sóla mujer igual a otra. Todas las mujeres son únicas.
Todos los hombres NO son iguales. No hay ni un sólo hombre que no haya nacido de mujer...
Mujer: en tus manos tienes el mañana de un hombre... enséñalos a valorarte desde la primera vez que te niegas a limpiarles los zapatos, a mondarle la naranja o a levantarte para acercarles un vaso de agua... enséñales a escucharte porque eres madre, porque eres mujer y porque eres persona... no les hagas creer que son el centro del universo porque te excluirán del suyo propio y no te valorarán... abre los ojos mujer... eres mejor y sabes más, úsalo para hacer tu revolución desde los fogones de tu casa... no permitas que te griten, no consientas que te manden callar, no dejes que te falten al respeto... mujer, ¡VIVE!
Laia.