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miércoles, 23 de julio de 2008

Conducir... (517)

Tengo el carnet de conducir hace treinta años y nunca he cogido el coche. Bueno sí, dos veces justo después de aprobar, cuando llevaba el provisional. Fue tan traumático y angustioso llevar a SeñorSíSeñor al lado chillando, dando ordenes contradictorias, criticando, burlándose, asustándome con su actitud... que nunca más lo volví a hacer. Y me encantaba conducir. Me viene en los genes... todos en mi familia conducen muy bien y desde muy jóvenes. Incluso tengo un hermano que hizo rallyes. Te juro que yo también lo hacía estupendamente pero... sin embargo, pensé que, ya que no podía hacerlo con SeñorSíSeñor al lado, lo debía intentar sola y así podría adquirir experiencia en algo que me gustaba tanto. Pero se negó en rotundo a dejarme el coche. Decía que lo necesitaba para ir al trabajo, cosa que no era cierta ya que podía ir perfectamente en el bús o en el autocar que la empresa ponía a disposición de sus empleados. Como seguí insistiendo y no "lo dejaba en paz" un día me dijo gritando que quería estar tranquilo en la oficina, sin miedo a que un día alguien le llamara para decírle que su mujer y su hija estaban en el hospital... ¡tócate los cataplines! Y se puso tan firme y contundente que ya no conseguí nunca tener la decisión necesaria para desafiarle y coger el coche. Me invadió el miedo y la superstición y, como por aquellos tiempos yo creía que él era casi un dios, lo tomé como una advertencia y desistí. Ahora me arrepiento, claro. Y mucho.
Tendré que retomar también este tema.
Laia.

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