Ya he puesto otros árboles ilustrando este espacio pero éste, es el primero en el que voy a colgar mi primer deseo: estabilidad. Para poder seguir con mi vida de una manera digna y confiando en mi propia fuerza. Voy a tener fe y también esperanza.
¿Oyes el sonido profundo de la propia vida?
MENSAJE A MI LECTOR:
Para que encuentres sentido a mis palabras, te sugiero que las leas con el orden que las escribí... consulta el archivo.
Aunque siempre puedes elegir las etiquetas. Tú decides.
Aunque siempre puedes elegir las etiquetas. Tú decides.
Gracias por la visita.
Vuelve cuando quieras... te espero.
domingo, 13 de julio de 2008
Cuelgo mi primer deseo en el árbol...
Ya he puesto otros árboles ilustrando este espacio pero éste, es el primero en el que voy a colgar mi primer deseo: estabilidad. Para poder seguir con mi vida de una manera digna y confiando en mi propia fuerza. Voy a tener fe y también esperanza.¡Estoy viviendo!
Laia.
Hoy es así...
Como un espejo reluciente en mi alcoba.Como una noche estrellada en mi vida.
Como el brillo del suelo que han lustrado mis manos, de rodillas y retorciendo el trapo.
Como los zapatitos de charol de mi sexto cumpleaños.
Como el ocaso reflejado sobre los campos de mi tierra.
Como los ojos que brillan de amor.
Como la luz de las sábanas que tendía mi madre en el patio.
Como los destellos de las nubes que se enfrentan al sol.
Así es mi vida hoy.
Laia.
Un buen mes de agosto...
Estoy preparada para pasara el mes de agosto de una forma diferente... y estoy contenta. El verano no calienta pero el entusiasmo suple al calor... voy a pasarlo genial, ¡estoy segura! Ya te lo contaré...Hoy es domingo y son las once menos cuarto de la noche. Están dando en la tele una película de Almodóvar y me distrae, pero tengo ganas de escribir... sin embargo, cuando vengo, lo hago buscando una bonita foto para acompañarla con unas pocas palabras más o menos coherentes...
Me siento muy satisfecha porque, como ya te he dicho en otro momento, el motivo de inaugurar el presente blog, se ha ido difuminando con el tiempo. Ya no necesito llorar mis secretos ni lamentarme de mis errores o de mis penas. Ahora necesito otras cosas más positivas, más constructivas. Nescesito hablar de ilusiones y proyectos factibles y realistas. Quiero poner en este espacio tan íntimo un enorme árbol de los deseos y en él, iré poniendo todo lo que mi alma sueñe, espere o desée...
Laia.
Un soniquete del pasado...
Crecí con esta música de fondo...
Y aquí la dejo, para que si la conoces la recuerdes y, si la descubres hoy, que la disfrutes... por cierto, yo no podía tomar cola calo porque me caía al estómago fatal... jejejjeje
Y aquí la dejo, para que si la conoces la recuerdes y, si la descubres hoy, que la disfrutes... por cierto, yo no podía tomar cola calo porque me caía al estómago fatal... jejejjeje
Me llamaban rara...
Y, como fui creciendo con muchas mariposas de colores revoloteando a mi alrededor, me llamaban rara. También me decían que tenía la cabeza llena de pajaritos... Me gustaba cantar, inventar historias, imaginar situaciones imposibles... me gustaba soñar...
Las niñas de mi época soñábamos mucho pero pocas se atrevían a decírlo. Yo lo hacía. Y lloraba por el mundo... sí, ya sé que lo que estoy diciendo parece una tontería pero, mi llanto, que salía desde el mismísimo corazón, lloraba por un algo que llamámos mundo y que yo, con mis pocos años, no podía abarcar en su plena dimensión y concepto. Pero lloraba...
Después vino otra etapa y comprendí que, en lugar de llorar, lo que había que hacer era... ¡cambiarlo! Cambiar el mundo... y es que, las maripositas maravillosas que brillaban a mi alrededor, aportaban a mis sentimientos mucha fantasía...
Laia.
Miedo a la noche...
Y crecí con miedo a la noche... porque en ella, se encondía en hombre del saco, el que nos daba caramelos envenenados para hacer no sé qué tipo de cosas... y también los animales que venían a sacarte de la cama si no habías sido buena... La noche era el espacio de tiempo en el que las pesadillas más horrendas se podían materializar... por eso, antes de acostarme y de rezar buscando protección para tantas posibilidades nefastas, colocaba a todas mis muñecas sobre la cama, sobre la mesilla o sobre el silloncito que había junto a la puerta...
Crecí también con la ilusión romántica de encontrar al príncipe azul...
¿Qué hicieron de nosotras, pequeñas almas desvalidas, aquellos tiempos y aquellas personas?
Pero sí, yo crecí con amor.
Laia.
Crecí...
Con el tiempo he descubierto que algunas cosas me hicieron daño y me marcaron para siempre pero, yo me sentía feliz.
Como siempre fui muy delgadita y poca cosa, además de tener anemia, mi madre me hacía pasteles y bizcochos de los cuales no comía apenas. Pero recuerdo el olor de la casa cuando el horno estaba encendido. Y también de los boniatos asándose sobre el hierro de la cocina. O las castañas...
Mi pueblo era (y es) un lugar con muchas y bonitas tradiciones. Crecí escuchando a las monjas aleccionándonos para la convivencia, machacando nuestras mentes creyendo que nos estaban dando armas para defendernos en la vida. Crecí con amor y con atenciones, con mimos y con algunos pribilegios sociales y económicos que no todos alcanzaban a mi alrededor. Crecí...
Laia.
Los recuerdos hacen parapente sobre mí...
Noche fría, de nuevo... silenciosa y llena de recuerdos y sensaciones muy íntimas, muy particulares y sobre todo, muy intensas. Las imágenes se agolpan en mi cabeza y me hacen sonreir o ponerme triste. Ésa es la vida... la consecución de acontecimientos a lo largo de un camino plagado de sueños y de fantasía... y, para cuando nos venimos a dar cuenta de que ésa es nuestra vida y no otra, ya la hemos llenado de utopías y proyectos imposibles.Llevo todo el día metida en mis propios pensamientos y no consigo desprenderme de la apatía. Sí, hoy no estoy muy animada. Hoy me duelen los recuerdos y me están haciendo heridas. Pero sólo superficialmente. No estoy sangrando...
Recuerdo, aquellas fiestas de pueblo llenas de música y bocadillos. Las risas y las entradas para las galas de noche donde cantaban nuestros ídolos y amores platónicos. Siento muy cerca cada golpe en los auto-choques y el vértigo de la noria. Oigo en mi mente, aún, los secretos compartidos entre las amigas, medio enamoradas de los amigos y compañeros de clase. Noto la distancia que me separa de todo aquello y, al mirarme al espejo, me doy cuenta de que, por mucho que me sienta como aquella niña que fui, el implacable paso del tiempo me empuja a olvidar para no sufrir.
Laia.
La magia...
La magia, nos acompaña a comprar el pan y a tomar el aperitivo con los amigos...
La magia es, la capacidad para no odiar a pesar de la traición...
Magia para desayunar, entre la leche y la tostada, endulzada por la calma...
Magia para cubrir la piel, cual crema que proteje del sol y de la mala fe...
Unas pizcas de magia en la sopa caliente, para enfriar el rencor y el despecho...
Magia.
Laia.
sábado, 12 de julio de 2008
Un paseo por el Danubio...
Pero no, como siempre, vuelvo a dejar otra cosita bonita...
Con este delicioso Danubio Azul, ahora sí, te doy las buenas noches...
Laia.
Con este delicioso Danubio Azul, ahora sí, te doy las buenas noches...
Laia.
Un adiós mágico...
Que ella o cualquier otra te cuide y te sople al oído mil motivos para soñar y ser feliz...
Laia.
Una sencilla canción escrita desde el corazón...
Otra maravillosa canción. El más bonito canto a la Paz que jamás se haya escrito.
Una vez más, en la voz de mi adorado Joan Manel Serrat.
Laia.
Una vez más, en la voz de mi adorado Joan Manel Serrat.
Laia.
La vida es bella...
Me encanta esta canción...
Y, cuando ví la película... ufffffff... qué emoción, qué intensidad de sentimientos...
Laia.
Y, cuando ví la película... ufffffff... qué emoción, qué intensidad de sentimientos...
Laia.
Ahí ando yo...
Con la mirada al frente y sin mirar atrás...
Ahí ando yo, con el viento en el pelo...
Laia.
Un bonito milagro... (474)
¿No es un milagro extraordinario que dance la Naturaleza? Pues aquí la tienes... la danza de un árbol lleno de vida. Al ver esta foto no he podido guardarla, he preferido compartirla contigo.Cuando yo bailo no lo hago de una forma tan bonita pero, tampoco lo hago muy mal. Aunque, mis danzas, son más marchosas de lo que parece estar bailando este ser maravilloso.
Poco te he contado sobre mis clases de baile... hemos acabado el curso y, para mi sorpresa, hemos pagado la reserva de plaza para el próximo. ¡No me lo puedo creer! Pero es una realidad: a SeñorSíSeñor ha acabado gustándole el bailoteo, jejejjejeje. Me alegro. Sobre todo por mí, jejejjejje.
Empezaremos de nuevo en octubre y estoy deseando que llegue el día.
Te diré, en otro orden de cosas, que tengo un buen montón de ropa por planchar y muy poca disposición para hacerlo. ¿Por qué tengo que planchaaaaaaaaar? jejejejje
Me siento bien.
Laia.
Un bonito pavo real...
Recuerdo el primer pavo real que ví en mi infancia. Y recuerdo que me quedé impresionada, maravillada, extasiada...Me tenían que reñir para que dejara de perseguirlos.
No había visto nada tan bonito en mi vida. Pero claro, en aquellos tiempos mi vida era corta... jejejejejeje
En un viaje que hicimos mi hermano y yo con mi madre a Andalucía.
En realidad, todo me fascinó en aquél viaje. Porque era una vida absolutamente diferente a cómo vivíamos la vida en Catalunya. Y también me impresionó la forma de hablar que tenían pues nunca había ido más allá de Barcelona. Después sí, tiempo después, empecé a visitar a mi familia en Madrid y me venía con ellos en las vacaciones del colegio. Y, durante aquellas tardes de verano asfixiante y con los ronchones en la piel que el cambio de aguas me producía, cosía y escuchaba la radio junto a mis tías.
Menuda época aquella. Bonita y esperanzada. Llena de proyectos por descubrir.
Laia.
¿Te gusta el helado?
Te traigo un heladito... elije el sabor... y no es que aquí haga mucho calor, más bien la noche es fresca y húmeda... pero estámos en verano...Un verano que se me presenta amable y, por primera vez en años, me siento entusiasmada y llena de ilusión. SeñorSíSeñor se irá, como todos los años, con su mamá y con su hermanita y yo, me iré con las mías respectivas. También pienso pasar unos días con mi ex cuñada y mi sobrina en mi pueblo pues ellas siguen viviendo allí. Después me vendré a Madrid y reorganizaré un poco las cosas yme iré una semana a Burgos, como me parece haberte dicho ya, al Monasterio de Las Huelgas Reales. Las deliciosas monjitas dirígen una hospedería que pertenece al Camino de Santiago. Me reencontraré con Laura, una amiga que conocí allí y a la que quiero mucho por lo buena persona y por lo especial que es. Y es que, tengo muy buenos amigos, me siento afortunada...
Hoy estoy cansada pero sigo bien. Ha venido una sobrina de SeñorSíSeñor la cual, por motivos lógicos de influencia familiar, ya no me considera "su tita" o, al menos, así lo parece. Me dá igual en el fondo, pero sí me molesta que las cosas no queden establecidas por la verdad sino por el criterio desvirtuado de unas personas que, como no han podido dominarme, me critican y hablan mal de mi. Y, si las cosas que dijeran se acercaran un poco a la realidad lo tendría que aceptar sin más pero, como las cosas que cuentan no son ciertas, a veces me duele. Sobre todo cuando implican a mis hijas, por ejemplo, aunque ya sé que hoy en día y sabiendo y habiendo visto la realidad como la han visto, no se dejan engañar. Pero hubo un tiempo en que sí fueron manipuladas y engañadas y consiguieron ponerlas contra mí. ¡A mis propias hijas! Pero bueno, todo eso ya pasó y, como dice el refrán, agua pasada no mueve molino.
¿Te gusta el helado?
Laia.
martes, 8 de julio de 2008
Una canción compañera de viaje...
Una canción antigua, una canción pegada al dobladillo de mi falda...
Una canción que me acompañó en la adolescencia.
No imaginé que sería profética.
Laia.
Una canción que me acompañó en la adolescencia.
No imaginé que sería profética.
Laia.
Elijo la PAZ...
El mundo gira.
Al margen de los que lo manchan y lo salpican.
La vida es hermosa.
Las personas podemos elegir y yo lo hago.
Elijo vivir con humildad.
Elijo, la Paz.
Laia.
Mi nueva ropa...
Poco a poco conseguiré cambiar mi vestuario.
Los colores serán distintos y más alegres.
Se ceñirán a mi nueva vida con la naturalidad del guante a medida.
Me compraré metros de tela y carretes de hilo.
Adornaré mis vestidos con ilusión.
Los luciré, con sencillez y en silencio complacido.
Laia.
Qué alegría...
La vida fluye a pesar de los malos y de los crueles.
Nunca podrán con los que sufrimos.
Aquellos que son egoístas e intolerantes no vencerán.
El Universo tiene más fuerza.
El Amor es más resistente.
La Paz prevalecerá en la mayoría de los corazones.
Laia.
Una nueva melodía...
Un sonido distinto y más amable.
Sólo la oigo yo... ésa es la tristeza.
Un día, lejano quizás en el tiempo, será una canción pegadiza.
Muchos la cantaremos y muchos la disfrutaremos.
Y tal vez un día, haré un dueto.
Laia.
domingo, 6 de julio de 2008
Me despido por hoy con una hermosa canción...
Me despido con una hermosa canción.
El "adiós" en la vida es algo cotidiano.
Laia.
El "adiós" en la vida es algo cotidiano.
Laia.
Sí, dejaré que pase el tiempo... (464)

Sí, dejaré que pase el verano intentando disfrutar de él y después, viviré mi mes preferido, el mes de mi cumple (septiembre), tratando de conseguir algunos de mis objetivos más íntimos y preparándome para la llegada del mes de octubre, mes en el que por fín, la doctora me pondrá a dieta y empezaré a perder kilos. Hasta ahora, lo que me ha mandado hacer ha sido calmar mis ansiedades a través de la psicóloga y recuperar mis costumbres personales y las de mi familia concretamente las de mi madre y, todo ello, de una forma sana y equilibrada, alejándome de las típicas dietas cruentas y desesperantes. Así llevo un año. Intentando poner "la máquina" a cero, para salir con fuerza cuando tenga que recomponer mi vida definitivamente.
Laia.
Estoy en marcha...
Llevo mucho tiempo necesitando un abrazo, un susurro cómplice, una mirada de pasión... un pellízco pícaro, una confidencia de íntima relación...Los destellos de la emoción, los secretos de la convivencia... y me quedaré esperando un día y otro, y otro más, hasta que lo consiga. Hasta que aparezca el compañero de la ilusión, aquél que me está esperando sin saber dónde estoy...
Bebo agua para hidratar mi cuerpo, como para darle fuerzas, me ducho para mantenerlo aseado y pulcro. Uso cremas y lociones para premiarme y también para mantenerlo suave y terso. Me dan masajes y sesiones de shiatsu para curarme y tomo perlas de omega tres para evitar el colesterol así como, compridos de soja para mantener la menopausia a raya... Por otro lado, voy a la psicóloga, como ya sabes, para arreglar los temas emocionales y también, a una doctora del departamento de nutrición de un gran hospital para arreglar mis problemas con la obesidad... todo está en marcha. Todas las piezas del puzzle se están colocando convenientemente en su sitio... despacio, pero sin pausa. Sólo me queda dejar que pase algo más de tiempo para conseguir que los resultados sean visibles... estoy en marcha...
Laia.
Hace calor...
Son las cinco y veinticinco de la madrugada. Todo es silencio... salvo algún coche perdido circulando casi al relentí... el ventilador del techo girando lentamente... el ronroneo de la televisión al fondo... y Kay, como siempre, cerca de mí, sobre el sofá y durmiendo plácidamente. Mi hija mayor en su casa y la pequeña en Aranjuez, de fiesta prolongada desde ayer y hasta mañana... SeñorSíSeñor, en la cama. He hecho la comida de mañana, que huele muy bien y, por fín, a pesar de que no quiero levantarme tarde, aquí estoy, escribiendo justo al lado de ésta foto que, una vez más, es el reflejo de cómo me siento: abierta al mundo y a la vida. Mirando al frente con la cabeza alta y el impulso hacia adelante. Hace días que quería contarte que, no sé muy bien por qué, estoy como en estado de alerta... Han pasado muchas cosas, entre ellas, que he estado enferma. Me resfrié y estuve toda una semana afónica y con dolor de garganta, de oído, de pecho... y es que, todo en la vida se somatiza. Hace calor. SeñorSíSeñor estará organizando sus vacaciones mentalmente, porque a mi, no me dice nada como ya sabes. Yo también lo estoy haciendo. Y siento no tener dinero para hacer lo que realmente me gustaría hacer pero, si no pasa nada, este año me iré a pasar unos días con mi hermana a mi tierra. Y después, me iré a pasar una semana al Monasterio de Las Huelgas a Burgos. Intentaré coincidir con mi amiga Laura, amiga que conocí allí mismo, hace dos o tres años, no recuerdo bien. Puede que mi hija pequeña venga también pero éso, aún no es seguro. El tiempo va pasando despacio y como escondiéndose de mí, de mis ilusiones y de mis esperanzas pero, venceré al tiempo y a quien haga falta. Lo prometo.Laia.
lunes, 16 de junio de 2008
Sueños eternos... que no nos abandonen...
Que los sueños se queden contigo y conmigo... que los sueños no nos abandonen...
Feliz semana.
Laia.
Feliz semana.
Laia.
Hoy lloro por un sueño roto que no es el mio...
Quiero contarte también esta noche que tengo una pena profunda. A mi hija pequeña la ha dejado el novio y, ver cómo está sufriendo me está rompiendo el corazón. Y también, me está removiendo la experiencia de mi hija mayor que pasó por algo parecido y mi propia experiencia. Las mujeres sufrimos eternamente por los hombres. Sí, ya sé que los hombres también sufren... pero pocos son los que entienden de lealtad...Pongo esta imágen de una bailarina porque mi hija fue una de ellas. Me dijeron que la apoyara porque valía... pero algo pasó, algo que nunca he sabido y lo dejó de repente. Nunca ha querido decírmelo. Nunca he podido averiguar la causa. Pero algo muy duro le pasó entonces. Y ahora, lleva cuatro días llorando por un hombre que le prometió amor, que le pidió que confiara en él... y ella, dejó poco a poco sus temores y sus miedos para acabar herida...
Es mi niña, mi propia sangre... es un trozo de mi vida. Y no puedo evitar llorar por ella.
Yo también tengo mis cicatrices. Mis sueños aplastados uno a uno... espero que, para ella, sea el primero y el último.
Laia.
Mis palabras son calmas y no tiembla mi voz...
Mis palabras son calmas... emotivas... mis palabras salen del corazón... lo consigo con PAZ y sosiego, con calma y equilibrio... El horizonte se mantiene ante mis ojos con la serena actitud del que se siente seguro. Mi voz no tiembla ni se irritan mis cuerdas vocales. Mi mirada no busca aquello que no tiene y mi cabeza se mantiene lúcida. Mi cuerpo sigue gordo y mis pies siguen hinchados. Mis manos se están arrugando y en mi cuello avanzan las marcas del tiempo. También sigo fumando. Y acostandome muy tarde.Te voy a confesar otro de mis secretos: no aguanto a SeñorSíSeñor. No lo soporto la mayor parte del día. No es que ya no esté enamorada de él, es que no me gusta nada de lo que veo. A veces, como por ejemplo la semana pasada que tuvimos que hacer un viaje imprevisto a su casa y, como no me dio tiempo a prepararme, casi pierdo los nervios, casi le hubiera estampado un guantazo en los morros... ya sé, ya sé, no soy partidaria de la violencia pero... por un rato pensé que no podría controlarme. Porque no quiero ir a su casa, a su pueblo, a ver a su madre, a su hermana... no quiero que la humedad del lugar me pringue la piel, que el calor me agobie... no quiero... pero sobre todo no quiero, porque él es como es... porque no es capaz de ser amable conmigo bajo ninguna condición.
No quiero el milagro de su conversión, tampoco lo espero. Además, sé que es imposible. Pero, un poco de amabilidad, por favor...
Laia.
Muñecas rotas con alma y fuerza...
Ya no juegas al juego del desamor.
Ya no te ponen sobre la cama.
Ya no decoras con tu color y con tu belleza.
Muñeca rota, desconchada, desaliñada... con el vestido manchado.
Ahora vives en la piel de la niña que te ha descuidado.
Tus mejillas ya no son sonrosadas y tu pelo está enredado.
Las muñecas rotas dan miedo.
Porque el alma sigue viviendo...
Porque la fuerza ya no se la lleva el viento...
Porque, con la lección aprendida y a pesar del trastero,
no hay heridas abiertas en esta mujer que no te olvida.
Laia.
jueves, 5 de junio de 2008
Feliz día...
Me voy con el deseo de que, sea cual sea el día que vengas a estar conmigo, sea un día feliz. Aquí te dejo ésta versión para una hermosa canción.
Que la LUZ te acompañe.
Laia.
Que la LUZ te acompañe.
Laia.
Me veo así...
Me gusta mucho, mucho. Y me he dado cuenta de que me identifico con él.
Me veo así.
Con unos kilos más, claro, muchos más... pero me veo así.
El pelo largo recogido, los colores que me gustan, los pendientes... el libro que se adivina...
Te lo dejo para que lo disfrutes.
Laia.
Un bebé entre mis brazos...
Te voy a contar otro secreto... uno tierno, amable y emotivo... te voy a contar que quiero un nieto... ya sé que no es el momento, ya sé que mis hijas tienen otras cosas en las que pensar pero, siento dentro de mi una necesidad grande de tener un bebé en mis brazos, un hijo de mi hija. Un ser que me lleve hacia el futuro y que lo llene de deditos y mofletes, de pañales, colonias suaves y muslos regordetes. Y quiero, que sea una niña, una bebita con la que reflejar todo lo que quiero dar. Sin prejuicios y sin arrastrar el pasado de malentendidos y rencillas. Laia.
Cosas que pasan por la noche...
La noche oscura me conmueve y también me asusta... suena el timbre de la puerta a altas horas y mi perrita salta de su letargo y empieza a ladrar con fuerza. Me asomo por la mirilla sin hacer ruido pero no abro la puerta por miedo y por precaución. La luz de la escalera está encendida y oigo el ascensor. Durante unos segundos me planteo si me asomo a la ventana para ver quién es. Al fin me decído y lo hago a tiempo de ver que mi vecina, está subiendose a una ambulancia con ayuda de dos enfermeros. No es la primera vez que le ocurre, la anterior, hace unas semanas, acudieron más de veinte bomberos y diez o quince policias. Cortaron la calle con varias ambulancias, tres UVI móvil, cinco o seis coches patrulla y un coche de bomberos. Tuvieron que desplegar una de esas escaleras enormes para entrar en su casa pues, en medio de su desconcierto y perdida entre la bruma de la soledad, el alcohol, la anorexia y la depresión, había llamado a su ex marido para decírle que se había clavado un cuchillo...La historia de esta mujer jóven es muy oscura, muy complicada.
No todos sabemos o podemos conciliar nuestros sueños y nuestras frustraciones. A veces, llegamos a una encrucijada y no encontramos la LUZ que nos indique por dónde seguir con nuestra vida.
Yo quiero mantener mi mente en su sitio y no dejar que la sinrazón me ocupe.
Quiero sentir mariposas en mi estómago. Quiero verlas revolotear a mi alrededor dándome alegría y emoción ante lo más sencillo, lo más inocente, lo más sincero...
Laia.
Un día, un descubrimiento... (439)
Un día, sentada en uno de los bancos del parque, descubrí un sentimiento que no conocía. Era una sensación extraña y muy intensa. Golpes muy fuertes hacían de mi corazón un saco recio contra el que chocaba mi desconcierto. Miraba hacia el cielo pero no podía verlo porque las copas altas de los árboles me lo impedían. Las chicharras, cansinas ellas, me acompañaban en aquella tarde del final del verano. Calor, mucho calor recorría el aire pero yo, acomodada en el banco y medio escondida entre los grandes troncos y los parterres de flores, disfrutaba de un descanso fresco y tranquilo. Los niños jugaban cerca de los columpios y de vez en cuando alguno corría hacia la fuente con la atenta mirada de su madre sobre la espalda. Habían sonado ya las seis de la tarde y yo no tenía prisa, esperaba paciente a que mi amiga Paqui llegara. El sentimiento extraño se movía en mi interior con soltura, con descaro y, sin darme cuenta, me estaba invadiendo por completo... ¿qué me estaba pasando? ¿Qué era aquello que sentía y que me estaba haciendo sentir tan sola y triste? Hasta ese momento me había sentido contenta, alegre y dispuesta a pasar una tarde agradable con mi amiga... ¡si yo no quería llorar! ¿Por qué tenía los ojos mojados? Aquella tarde mi amiga me dio plantón y, como no teníamos móviles, hasta días después no supe el motivo.
No pude ponerle nombre a aquél sentimiento que despuntaba por la piel. Recogí mi pena injustificada y mis lágrimas lentas y, sobre las nueve y media me levanté despacio y, despacio, me fui hacia mi casa.
Muchos años después, cuando ya había parido a la primera de mis dos preciosas hijas y la vida se mostraba sorprendente, supe que, aquello que sentí por primera vez una tarde de verano en un parque, era el descubrimiento de la individualidad.
Cuando nos damos cuenta de que vivimos solos y solos moriremos, los órganos se desplazan por nuestro interior con urgencia y, necesitamos de toda una vida para volver a ponerlos en su sitio.
La responsabilidad se apodera de nuestros sentidos y desde ese momento, algunos nos empeñamos en ser coherentes.
Laia.
martes, 3 de junio de 2008
Esperando milagros...
Quiero reconocerte esta noche, que estoy esperando un milagro, un acto de magia, un acontecimiento inesperado... delante del espejo, viendo el reflejo de mi cambio, de mi evolución hacia la curación, ahí estoy, sentada y esperando...La decisión está tomada: mi fe en el mañana y en mi misma si hace falta, me tiene esperando una visión clarividente, una pista...
Quiero dejarte otro secreto: ya no soy la misma. Aunque seguiré sonriendo y viviendo como si todo estuviera en el mismo sitio.
Estoy lista.
Ya voy viviendo.
Gracias por estar ahí.
Laia.
La afición de escribir...
Mi afición a venir y escribir en secreto me gusta tanto, que no puedo dejar de hacerlo aunque, el motivo que propició la inauguración de este blog, ya no es tan apremiante... más bien está dejando de existir pues, por fortuna, ya no soy la misma.Estoy recopilando muchas fotos y cuadros y, cada vez que tenga uno que me motive, retomaré aquél capricho de hace tiempo, el de escribir influenciada por una imágen.
Ésta me encanta. Te la regalo, te la ofrezco para que la mires y te dejes llevar por la delicadeza de las manos que la pintaron. Ojalá te guste tanto como a mi.
Los jardines que mi infancia tiene capturados en el recuerdo, son jardines llenos de rosas mojadas, de pétalos casi ahogados por las gotas de la lluvia primaveral. Son pequeños rincones bordeando las casas familiares que te invitan a entrar y a mojarte entre el ramaje, a pincharte con sus espinas, a pringarte de su aroma al rozar tu cuerpo con sus tallos, casi doblados por el peso de las gotas de la vida.
Laia.
La lluvia me gusta...
El olor vivo de las calles mojadas en otoño es maravilloso.
Con paraguas o sin él, la lluvia huele a poros abiertos y a miradas cristalizadas.
Recuerdo aquellos días de mi adolescencia en los que salía a pasear y, cuando me encontraba con algún conocido, su respiración y la mia eran más frescas, más sinceras, más reales.
Me gusta la lluvia.
Laia.
lunes, 2 de junio de 2008
Mirando al frente, así me siento...
A punto de recolectar lo que anhelo y deseo...
La belleza es parte de mi vida, porque la busco y la encuentro...
Amigo:
Escucha y te llenarán los silencios...
Pon un poco de atención y podrás tocar tu cielo...
Todo lo que necesitamos lo llevamos dentro...
Laia.
Gracias Olga...
Se ha acabado el mes de mayo, mes de las flores, como decían antiguamente...
Ý con él, se va una etapa dura de mi vida.
A partir de junio, no tendré que ir cada semana a ver a Olga, mi querida psicóloga.
Ya estoy muy bien.
Ahora sólo iré cada quince días.
Gracias Olga.
Para tí ésta bonita flor.
Yo también te echaré de menos...
Laia.
viernes, 30 de mayo de 2008
Buenas noches...
Me voy pero antes te dejo esta maravillosa canción.
Barcelona.
El sin igual Mercuri con la fantástica Caballé, en una de las ceremonias de los JJOO.
No hay palabras para describirlo...
Laia.
Barcelona.
El sin igual Mercuri con la fantástica Caballé, en una de las ceremonias de los JJOO.
No hay palabras para describirlo...
Laia.
Cuando los pájaros cantan con voz de ángel... (425)
Me siento bien así que, esta música aparentenmente triste, aporta a esta noche tranquila, la consciencia de saberme nostálgica de una vida que ha sido preciosa...
La nostálgia a veces es sana, pues ayuda recomponer los trozos de la piel quemada.
Aqui te dejo "El Cant del Ocells" de Pau Casals, cantada por Victoria de los Ángeles en la clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona.
Laia.
La nostálgia a veces es sana, pues ayuda recomponer los trozos de la piel quemada.
Aqui te dejo "El Cant del Ocells" de Pau Casals, cantada por Victoria de los Ángeles en la clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona.
Laia.
Cómo late mi corazón...
Siento mi corazón latir con más fuerza. Y siento cómo se enlaza mi corazón con el tuyo, querido lector. Ya solo me queda recuperar las fuerzas físicas para vivir con plenitud. Me gusta escribir, me gusta contarte las cosas que me vienen a la cabeza. Me gusta estar aquí. Vuelvo a fijar la mirada en las cosas bonitas, en las cosas sencillas que pasan casi desapercibidas, por ejemplo, me encanta estar en este momento aquí sola, con la pantalla del televisor en movimiento, con la habitación en penumbra, con el monitor del ordenador abierto a mis deseos de compartir, con el teclado obediente, con el sonido de fondo de mi perrita roncando, con la ilusión de no saber qué será de mi dentro de un año, en un día como hoy y a la misma hora... ¿qué estaré haciendo? ¿Cómo sonarán mis suspiros? Te lo contaré, estoy segura.
Laia.
Recordando...
Recuerdo aquellas mañanas de mi infancia, cuando las vacaciones de vernano me permitían dormir y soñar lejos de las severas monjas que amargaban mi existencia. Me fijaba en las flores y en los bichitos que las poblaban, y en color del cielo. Me gustaba fantasear con las nubes y encontrar historias que contarle a mis muñecas. Adoraba la hora de la siesta, el silencio oscuro de los postigos entornados, el olor de los pasteles que hacía mi madre...Recuerdo las tardes aburridas con la sola compañía de un libro. La merienda y la cercanía de mi abuelo, siempre somnoliento pero dispuesto a contar un cuento o una anécdota del pasado. Me alivia recordar que mi infancia fue bonita y llena de valores humanos y enriquecedores. Lloraba por el mundo. Lloraba por el dolor ajeno. Sufría por una vida que intuía dura y a veces cruel. Pero fue mucho más tarde, muchos años después cuando lo comprobé.
Laia.
Mañana el día libre...
Mañana SeñorsíSeñor me libera. Mañana me levantaré cuando quiera, recogeré la casa y haré sólo lo que me apetezca sin tener testigos que me juzguen. Mañana, SeñorSíSeñor se va a comer con su grupo de antiguos compañeros. No sabes lo que es tener a una persona pre-jubilada todo el día en casa. Y, si es como él, ya ni te cuento. Yo vivía, antes de la depresión, una vida muy activa y muy llena de cosas buenas y enriquecedoras, todas ellas, sólo mías, es decír, que él no compartía casi ninguna así que, cuando lo jubilaron, que coincidió en el tiempo con el hecho de que mis hijas se emanciparan, fue como un freno a mi recuperación porque él nunca ha reconocido que yo haya estado enferma, que haya necesitado ayuda, que haya necesitado atención y dedicación. Al día de hoy, sigue sin admitirlo y, cuando vamos a algún sitio juntos, es todo un sufrimiento para mi. Me explico: yo no puedo andar muy deprisa porque me duele la cadera derecha y la rodilla izquierda, ¿te imaginas? Además, mi sobrepeso es importante y eso me limita también (aunque me ha ayudado a sobrevivir lo ágil y flexible que siempre he sido así que, a pesar de todo, hago muchas cosas que a algunos les sorprende). Pues bien, yo no puedo ir a su paso y él no puede ir al mio porque siempre ha ido dos pasos por delante de mí y también porque dice que, andar tan despacio, no me conviene. Yo le digo que, no dude ni por un segundo, que me esfuerzo al máximo, pero a él le importa un bledo, se enfada y me monta, en plena calle si hace falta, un lío. ¿Es normal algo así? No, ¿verdad? Eso mismo creo yo. Mañana estaré sola casi todo el día. Bajaré a comer a la heladería que tengo al lado de casa, leeré y me relajaré. Por la tarde, mi hija me recogerá con el coche, iré a que mi amiga y profesora de bolillos me resuelva una duda sobre una labor que estoy haciendo, después iremos a casa de Fermina a que nos dé un masaje y para acabar, nos iremos a cenar al kebab que frecuentamos.Espero que sea así, tal como lo deseo.
Laia.
Estoy bien...
Esta foto es una metáfora de mi vida en este momento... ¡Qué bonito! Se abre ante mí, un camino que se va ensanchando según voy descubriendo y viviendo el día a día. Me siento bien. El dolor, ya no me hace heridas y la tristeza, me acompaña sin hacerme daño. Me gusta darme cuenta de lo que está pasando y trato de retenerlo entre las manos para no olvidar. Y, saber que ya puedo identificar por qué pasan la mayoría de las cosas, me apacigua y me reconcilia con el mundo.No me quedan tres días y medio, no me quedan sólo palabras escondidas, no me quedan sólo y únicamente los reflejos de aquello que fui porque, me he dado cuenta, de que me queda toda una vida llena de sorpresas por vivir. Estoy bien.
Un secreto: sé que no le necesito. ¡Por fín!
Laia.
lunes, 26 de mayo de 2008
Me voy a dormir... si puedo...
Porque las emociones de hoy han sido muchas y bonitas.
Me voy a dormir con mi alma en calma, plácida y sosegada.
Con toda una casa por ordenar, ropa que planchar y mucho por rememorar...
Me quedaré quieta en la cama hasta que me duerma sin darme cuenta.
Y mañana, me levantaré algo tarde pero con ganas de limpiar, ordenar y recordar.
Lo de la plancha, es otro cantar... jejeje
Laia.
Suspiros de mi tierra, de mi gente, de mi corazón...
No quiero irme a dormir sin dejarte una muestra del baile emblemático de catalunya.
Se llama Sardana y en este vídeo, la bailan en el Golden Gate de San Francisco.
Y aquí, otra muestra de la sardana en Barcelona.
Y, si hay una sardana que dé emoción a los corazones, es ésta sin duda. Se llama "Santa Espina" y habla de la historia del pueblo catalán. En esta ocasión, la bailan y tocan en el Palau Sant Jordi, sede del Parlamento Catalán.
Paara terminar, te dejo otro vídeo precioso con una de las músicas corales más bonitas de Catalunya, normalmente se canta por la Escolanía de Montserrat. Son niños que se dedican a cantar y viven en el Monasterio durante unos años estudiando y cantando. En esta ocasión, lo cantan adultos y el vídeo te ofrece unas bonitas imágenes del Monasterio de Montserrat y de la Vírgen. Está cantado en catalán y su letra es muy bonita, empieza con un: "Rosa de abril, morena de la sierra..."
Sé feliz.
Laia.
Se llama Sardana y en este vídeo, la bailan en el Golden Gate de San Francisco.
Y aquí, otra muestra de la sardana en Barcelona.
Y, si hay una sardana que dé emoción a los corazones, es ésta sin duda. Se llama "Santa Espina" y habla de la historia del pueblo catalán. En esta ocasión, la bailan y tocan en el Palau Sant Jordi, sede del Parlamento Catalán.
Paara terminar, te dejo otro vídeo precioso con una de las músicas corales más bonitas de Catalunya, normalmente se canta por la Escolanía de Montserrat. Son niños que se dedican a cantar y viven en el Monasterio durante unos años estudiando y cantando. En esta ocasión, lo cantan adultos y el vídeo te ofrece unas bonitas imágenes del Monasterio de Montserrat y de la Vírgen. Está cantado en catalán y su letra es muy bonita, empieza con un: "Rosa de abril, morena de la sierra..."
Sé feliz.
Laia.
Este año no he podido ir pero el próximo, allí estaré... si Dios quiere... (417)
El logotipo de las fiestas de mi pueblo.
La Patum de Berga.
Una maravilla de pueblo y una espectacular fiesta declarada el 25 de noviembre del 2005 por la Unesco: Obra Maestra del Patrimonio Oral e Immaterial de la Humanidad.
Aquí te dejo una muestra. Se llama, Salt de Plens y es el acto que todos esperamos pacientemente a lo largo de un par de horas por lo espectacular y emotivo que es.
Van protegidos por vendas en la cara y en el cuerpo y por muchas ramas, llevan caretas y una indumentaria muy particular simulando demonios así como, petardos a modo de cuernos y en una especie de rabo, son alrededor de doscientos y, mientras queda un petardo encendido, las luces de la plaza no se encienden. Es apoteósico.
El final de la fiesta son, Los Tiravols, es un lamento emotivo porque se acaba aquello por lo que has vivido ilusionado durante todo un año.
La Patum es una experiencia que merece la pena vivir.
Este año no he podido ir, me he tenido que quedar en Madrid y la he visto en directo a través de internet pero, el año próximo, si Dios quiere, allí estaré de nuevo.
Laia.
La Patum de Berga.
Una maravilla de pueblo y una espectacular fiesta declarada el 25 de noviembre del 2005 por la Unesco: Obra Maestra del Patrimonio Oral e Immaterial de la Humanidad.
Aquí te dejo una muestra. Se llama, Salt de Plens y es el acto que todos esperamos pacientemente a lo largo de un par de horas por lo espectacular y emotivo que es.
Van protegidos por vendas en la cara y en el cuerpo y por muchas ramas, llevan caretas y una indumentaria muy particular simulando demonios así como, petardos a modo de cuernos y en una especie de rabo, son alrededor de doscientos y, mientras queda un petardo encendido, las luces de la plaza no se encienden. Es apoteósico.
El final de la fiesta son, Los Tiravols, es un lamento emotivo porque se acaba aquello por lo que has vivido ilusionado durante todo un año.
La Patum es una experiencia que merece la pena vivir.
Este año no he podido ir, me he tenido que quedar en Madrid y la he visto en directo a través de internet pero, el año próximo, si Dios quiere, allí estaré de nuevo.
Laia.
lunes, 19 de mayo de 2008
Un regalo para tí, que me aguantas tanto...
Me gusta tanto este cuadro, que vengo a regalártelo.
¿Te has fijado en el tallo verde?
¡Aún hay esperanza!
Para todos.
Laia.
No debo fumar...
Ya he confesado que he empezado a fumar. Lo he compartido contigo, contándote mi secreto. Me gusta fumar. Me gusta coger el cigarrillo entre los dedos. Me gusta el aroma del humo, aunque no me gusta oler a tabaco...Me gusta retrasar las despedidas con un: "Vá, nos fumamos el último y te vas..."
Me gusta, si. Pero no debo fumar, no, no debo.
Voy a fumarme el último...
Bueno, al menos por hoy...
Laia.
Una rosa más, un regalo...
Una rosa roja de excitación.
Una rosa para el alma.
Una rosa.
Un regalo.
Un estímulo para empezar a vivir...
Con la pasión que nutre mi vehemencia.
Con la excitación de lo que apremia, para dejar atrás lo caduco.
Para alimentarme de la belleza.
Una rosa.
Un regalo.
Laia.
Me tiro a la piscina... ya sí...
Hay que tirarse a la piscina, pienso... ¿y si no hay agua?, me digo... ¡ah!, pues a volaaaaaaaaaar...
Está claro: nadar o volar... ¿cuál de las dos me gusta más? Ummm... después de pensar y pensar me he dado cuenta de que, nadar no sé y, volar, tampoco... jejejejeHa llegado la hora de aprender nuevas cosas. Ha llegado el momento de olvidar, despreciar, arrinconar, ignorar al miedo. Ha llegado la hora, si.
Miro por la ventana y veo la vida. ¡Qué maravilla! Hablo con la gente y, casi sin darme cuenta, percibo cómo palpita el mundo, con sus días y sus noches, con el llanto de un niño al caer del columpio, con el enfado del muchacho cuando pierde el autobús, con la mirada opaca de la anciana que camina despacio ayudada por el brazo de alguien que la quiere...
Cuando recupero una ilusión, veo la vida pariendo. Tengo un millón de cosas por hacer y por decír. Tengo, toda una vida nueva por delante, ante mis ojos, a la puerta de mi casa.
Sólo tengo que salir a vivírla.
A cogerla con las manos.
A saborearla con una feliz sonrisa.
Laia.
sábado, 17 de mayo de 2008
En Madrid, estamos de fiesta...
En Madrid, estamos de fiesta... y, a pesar de las rencillas casi olvidadas pero recrudecidas por politiquillos de tres al cuarto, ésta catalana que vive en Madrid desde hace treinta años, brinda con vino tinto con sifón, se cubre con un mantón de manila precioso (imaginario, porque es muy caro) y está aprendiendo a bailar el chotis... y, el año próximo Dios mediante, estará en la Pradera de San Isidro ataviada de Manola con clavel en el pelo y todo...
Vivamos la diversidad como una riqueza, como un lujo que nos concede la PAZ.
Dejémos que la melodía preciosa de la PAZ suene en el mundo...
PODEMOS y DEBEMOS hacerlo.
Vivamos la diversidad como una riqueza, como un lujo que nos concede la PAZ.
Dejémos que la melodía preciosa de la PAZ suene en el mundo...
PODEMOS y DEBEMOS hacerlo.
El típico chotís castizo y de postín.
Olga Ramos, a la que tuve el honor de ver y oír poco antes de morir. Cantó y movió el mantón como nadie hasta el último día de su vida. Desde aquí, un homenaje a su estilo sin igual y a su honestidad. Su hija Olga María la acompañó en sus últimos años y ha seguido sus pasos.
Y este, es el chotis bailado. La mala calidad del sonido y de la imágen no permite disfrutar de su peculiaridad pero no he encontrado otro mejor. Este baile, con orígenes en Gran Bretaña, es el único en el que "dirige" la mujer.
Laia.
jueves, 15 de mayo de 2008
Mis zapatitos de baile...
Cuando me pongo mis zapatitos de baile se me olvidan las penas y los problemas... cada miércoles voy a bailar con SeñorSíSeñor, ya lo sabes y, a pesar de todo y de él, estoy aprendiendo a bailar. Mis zapatitos de baile no brillan y no llevan lazo. Mis zapatitos de baile, son negros, con una tira en el centro que recoge la correa que cierra en el tobillo y, la suela, es de terciopelo. Son cómodos y tienen un buen tacón. Mis zapatitos de baile me ayudan a volar por los sueños y por la alegría.Laia.
domingo, 11 de mayo de 2008
Cuerpos que no tienen cara...
Caras que no muestran dolor. Cuerpos que no tienen cara. Seres que sobreviven sin marcas en la piel, sin romper el precinto, sin gastar la suela de los zapatos. Personas que no tienen insomnio, que no oyen murmullos por las noches en su alcoba... gente fuerte, gente dinámica que hace mil cosas "por la mañana" pero que se olvida de escuchar el lamento de la luna cuando se planta en su ventana. Hombres y mujeres que callan mientras hacen y hacen cosas sin parar y sin pensar...Pero yo pienso en el recorrido que los pies son capaces de aprender para no perder el sonido del rigor, de la referencia, de aquello que nos da fuerza y sentido para levantarnos cada día y hacer las mismas cosas. Día a día, minuto a minuto, nos acercamos al final del camino pero, todos o casi todos, miramos a la pantalla donde discurre la rutina que nos sigue dando el ánimo para seguir esperando, huyendo, sufriendo... gozando.
Nos ponen la vida ahí delante, pero no somos capaces de verla como es. Y después, nos sentiremos defraudados... y yo me pregunto: ¿defraudados de qué?, si las espectativas las ponen otros. Yo soy como soy y tú también. Si seguimos nuestras propias pautas, ¿a quién vamos a defraudar? ¿A los cuerpos que no tienen cara? ¿Ni corazón?
Laia.
Noche solitaria y oscura...
Un día, mis noches se acabarán y alguien leerá mis palabras sin saberlo. Un día, lejano, espero, alguien no sabrá en qué acabó mi vida. Las letras escritas, unidas para compartir lo que siento, se quedarán flotando en el universo del cosmos hasta que alguien elimine este blog desesperado. Y, con la intriga, quizás, de no saber lo que ha pasado, hará que naufrague en este mar de internautas que somos los noctámbulos blogueros.
Quisiera publicar a los cuatro vientos esta dirección, para ver si consigo lo que busco, lo que anhelo. Y lo que quiero es que me quieras, que me escuches y me atiendas. Lo que busco es el calor, el aroma, la sonrisa y el gesto de aquel que me entiende o, tan solo, que me deje quererle.
¿Qué será de mi silencios cuando ya no pueda hablar? ¿Qué será de mi alegria cuando ya no me queden días para escribir? ¿Qué será de aquellos que me quieren, cuando sepan que ya no me lo pueden decir? ¿A dónde iré, cuando vengan a por mí? ¿Me estarán esperando algunos de los que me han querido?
Laia.
jueves, 1 de mayo de 2008
Te regalo otra joya...
Quiero que disfrutes de esta joya... de esta preciosidad...
Ya sé que siempre digo que son "joyas" pero, díme, ¿acaso no lo es?
Laia.
Ya sé que siempre digo que son "joyas" pero, díme, ¿acaso no lo es?
Laia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






















